Archivos del mes: 30 junio 2014

Último recordatorio para la presentación del impuesto sobre el patrimonio

Escrito por Mauricio Ticó, Fiscalista en Adarve Abogados. En días pasados publicamos breves reseñas para facilitar la declaración del Impuesto sobre la renta de las Personas Físicas, sin embargo dentro de la campaña de la renta que inició el 1 de abril del presente año también inició la de la presentación de la declaración del Impuesto sobre el patrimonio, y ambas terminan el próximo 30 de junio. Solo existe la obligación de presentar la declaración del IP:

  • Si resulta a ingresar o,
  • cuando no dándose esta circunstancia, el valor de sus bienes o derechos, determinado de acuerdo con las normas reguladoras del impuesto, resulte superior a 2.000.000 de euros,
  • excepto las personas fallecidas en el año 2013 que no tienen obligación de declarar por este impuesto.

El modelo para la presentación de la declaración es el Modelo D-714 «Impuesto sobre el Patrimonio. Declaración. Ejercicio 2013». El plazo de presentación de las declaraciones del Impuesto sobre el Patrimonio será el comprendido entre los días 23 de abril y 30 de junio de 2014, ambos inclusive, sin perjuicio de que si la cuota saliera a ingresar y se domiciliara su pago el plazo vencería el próximo 25 de junio. En caso de no realizar la presentación de la declaración del IP, su normativa efectúa una remisión genérica al régimen de infracciones y sanciones previsto en la Ley General Tributaria. Recordamos que en Madrid, desde el 1 de enero de 2009 se aplica una bonificación autonómica del 100% de la cuota tributaria resultante de aplicar las deducciones y bonificaciones reguladas por la normativa del Estado, si dicha cuota es positiva, mientras que en otras comunidades autónomas existen bonificaciones particulares bajo muy determinadas circunstancias como las siguientes: 1. Comunidad Autónoma del Principado de Asturias:

  • Bonificación de los patrimonios protegidos de las personas con discapacidad.

2.  Comunidad Autónoma de Cataluña:

  • Bonificación de los patrimonios protegidos de las personas con discapacidad (Art. 2 Ley 7/2004).
  • Bonificación de las propiedades forestales (Art. 60 Ley 5/2012).

3.  Comunidad de Galicia:

  • Bonificación por Acciones o participaciones en entidades nuevas o de reciente creación (Art.13 ter Decreto legislativo 1/2011).

Democracia Avanzada

En rueda de prensa celebrada el pasado día 4 de junio de 2014 en la localidad portuguesa de Vidago, tras la 27ª Cumbre entre España y Portugal, el Presidente del Gobierno, Sr. Rajoy Brey, fue preguntado por el proceso de sucesión en la Corona recién abierto como consecuencia de la abdicación del Rey don Juan Carlos.

En su respuesta, el Presidente del Gobierno señaló que “España es por fortuna una democracia avanzada, con unas instituciones fuertes que van a estar a la altura de las circunstancias y con un cuerpo legislativo que se va a cumplir”.

Al parecer, estas palabras fueron ratificadas por el Primer Ministro portugués, Sr. Passos Coelho, quien, según informaciones periodísticas, afirmó que “España es una democracia suficientemente avanzada y madura” como para afrontar situaciones como la que ha surgido.

Ignoro si la expresión utilizada por el Sr. Rajoy fue intencionadamente buscada o no. Ignoro también si el Presidente pudo hablar así influenciado por el editorial publicado el día anterior, 3 de junio, por el diario “La Razón”, en el cual, en relación con la reciente abdicación, se señalaba que el Rey “Se va con el orgullo del deber cumplido; culminada la misión que se impuso: hacer de España una democracia  avanzada, incardinada en Europa”.

Si el Viejo Profesor Tierno Galván hubiera podido escuchar las declaraciones del Sr. Rajoy o hubiera podido leer el editorial de “La Razón”, probablemente se habría sentido confuso al comprobar que el Presidente del Gobierno reconoce como alcanzado uno de los objetivos de la Nación española, según el Preámbulo de la Constitución de 1978. Y lo mismo habría sentido al comprobar que un diario –no precisamente de izquierdas- proclama que dicho objetivo lo ha conseguido nada menos que el Rey.

En efecto, el Preámbulo de la Constitución, redactado por Enrique Tierno, afirma entre otros extremos, que la Nación española proclama su voluntad de establecer una sociedad democrática avanzada.

José Manuel Otero Novas[i] recuerda: «Redactada la Constitución y establecidas ya en el Congreso las líneas maestras del consenso, se confeccionó un Preámbulo para la misma. Pretendía ser una breve pieza retórica que no molestara a nadie, y se propuso, como así se hizo, votarlo sin debatirlo. Cuando lo leí, y entre otras cosas proclamando la voluntad de la Nación española de establecer una sociedad democrática avanzada, me repelió encontrarme con un adjetivo para la democracia. Pero me pareció un mero gesto progresista sin trascendencia. Y no hice nada en contra de su inclusión. Bastante habíamos discutido ya sobre el articulado».

Sin embargo, a continuación Otero Novas explica cómo años más tarde, en 1.984, y a raíz de la lectura de las Resoluciones del XXX Congreso del PSOE, llegó a pensar que tal vez la introducción de la expresión “sociedad democrática avanzada” en el Preámbulo constitucional no fue un mero gesto progresista sin trascendencia, y que la democracia avanzada podría ser “la versión española de las democracias populares del Este de Europa”.

Y es que, en el Capítulo I, número 21 de dichas Resoluciones, encontró Otero la afirmación de que “la democracia como método y como proceso es la seña de identidad estratégica del comportamiento y el pensamiento socialista”. Y el epígrafe siguiente llevaba por título: “De la consolidación de la democracia a la constitución de la democracia avanzada”.

Así, para el PSOE de 1984 la democracia no era sino un método, un proceso o un paso necesario hacia la democracia avanzada –que tampoco era un fin en sí misma-.

Juan Antonio Andrade Blanco, profesor de la Universidad de Extremadura recuerda que en el XXVII Congreso del PSOE, éste “desestimaba la toma sorpresiva del poder al modo bolchevique” para defender, por el contrario, “una estrategia al socialismo a través de fases sucesivas”. Para ello “había que reemplazar la dictadura franquista por una democracia homologable a las europeas. Luego, bajo el amparo legal del Estado de derecho, se iría desbordando el carácter formal de las instituciones liberales y se iría buscando su compatibilidad con nuevos órganos de poder de base. Más tarde, ya en la denominada democracia avanzada, cuando el poder real de las clases dominantes se hubiera transferido a los trabajadores autónomamente organizados, cuando se hubiera neutralizado cualquier tentativa reaccionaria y cuando los organismos de poder popular hubieran subsumido los cometidos fundamentales de las instituciones representativas, se estaría en disposición de dar el salto definitivo al socialismo; es decir, a la desaparición de las clases sociales y a la extinción consecuente del Estado”[ii].

Un año antes del referéndum en que se aprobó la Constitución, Gregorio Peces-Barba publicaba un artículo[iii] en el que afirmaba:

«En esta peculiar etapa española, quizá la primera toma de conciencia seria es la de este compromiso de aceptación y de renuncia que supone la democracia constitucional. […] Y este compromiso no supone relegar las críticas que se hicieron desde el marxismo al formalismo y a la insuficiencia de un cierto Constitucionalismo liberal, sino intentar modificarlo incorporándolas a otro más actual. […] la Constitución puede ser hoy cauce de construcción de una democracia avanzada, a partir de la cual, y sin renunciar a la libertad política, se puede alcanzar la sociedad socialista»

En vista de lo anterior, parece que la introducción del término “avanzada” en el Preámbulo constitucional por parte de su redactor Enrique Tierno Galván pudo estar cargada de intención y no ser del todo inocente. Lo que sorprende es que actualmente utilicen el mismo término quienes, sin duda, no le dan el mismo significado que le pudo dar entonces el Viejo Profesor.

Escrito por Ramón Gutiérrez del Álamo,

Socio, Director del Área de Derecho Procesal de Adarve

[i]El Régimen Constitucional Español de 1978. Perspectiva desde mis experiencias Texto de la Ponencia presentada por el autor en el Congreso «España Cara al Siglo XXI» de la Professors World Peace Academy, en octubre de 1986.

[ii]Del Socialismo autogestionario a la OTAN: notas sobre el cambio ideológico en el PSOE durante la transición a la democracia”, en Historia Actual Online, nº 14 (Otoño 2007), 97-106.

[iii]La constitución como reglas del juego”, Diario “El País”, 6-XII-1977.

La reforma fiscal que viene

El viernes día 20 de junio se reunió el Consejo de Ministros. En su agenda trató el anteproyecto de una nueva reforma fiscal que no será efectiva durante el 2014 si no a partir de 2015.

El gobierno de la Nación ya ha anunciado que se van a aprobar algunas modificaciones  que afectarán a los impuestos actuales. Más que de reforma fiscal, como se ha venido hablando, se trata en realidad de una revisión a la baja de ciertos impuestos.

Las principales novedades son las que afectan al Impuesto sobre Sociedades y al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Respecto del IVA, según declaraciones del propio presidente del Gobierno realizadas el sábado día 21, éste no se subirá, a pesar de las recomendaciones de Bruselas de que sí se hiciera.

El objetivo de la reforma será, según se encuentra en el documento publicado en la página del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, impulsar la creación de empleo, reducir la fiscalidad de las rentas del trabajo, dinamizar el crecimiento económico, y favorecer el ahorro y la inversión.

Lo anterior debería permitir que los ciudadanos dispongan de mayor liquidez, lo que ayudaría al crecimiento del producto interior bruto, vía consumo de los propios ciudadanos, vía ahorro, que se traduce en inversiones de los propios ahorradores.

Cabe preguntarse si estas medidas ayudan a combatir el déficit, pues a priori el gobierno recaudará menos impuestos. No obstante el consumo y la inversión deberían ser mecanismos generadores de nuevos recursos para el Estado, por la vía de una posible mayor recaudación de impuestos, a través de tipos impositivos inferiores, vía creación de empleo.

Las principales medidas adoptadas son las siguientes:

  • Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas

En lo que concierne a IRPF, se reducen los tramos actuales de la base general de 7 a 5 como se muestra en la imágen:

Cuadro Comparativa Tramos IRPF 2014-2015-2016

Comparativa IRPF 2014-2015-2016

Entre los tramos eliminados, figura el referido a las rentas más altas superiores a 300.000€. Ahora el tipo máximo lo pagarán aquellos contribuyentes con rentas superiores a 60.000€.

Los tipos máximos actuales están en el 52%. En 2015 el tipo más alto será del 47%, y en 2016 del 45%.

Por el extremo contrario, el tipo mínimo actual, del 24,75%,  será igual a un 20% en 2015, y 19% en 2016.

En palabras del propio Gobierno de la Nación, la rebaja media para todos los contribuyentes es de un 12,5%.

Entre las novedades, también se encuentra la exención de rentas por debajo de 12.000€.

Respecto a las rentas del ahorro (como dividendos, intereses o ganancias patrimoniales), también se revisan a la baja los tipos porcentuales y tramos actuales, según sigue:

Base del ahorro 2014 2015 2016
Hasta 6.000 21 20 19
6.000,01 a 24.000 25 22 21
24.000,01 a 50.000 27 22 21
50.000,01 en adelante 27 24 23

Así mismo bajarán las retenciones que se practican en el IRPF. Así mismo, en declaraciones del Ministro Cristóbal Montoro, del domingo día 22, a la agencia Efe, se adelantó que se reducirán las retenciones a trabajadores autónomos con rentas hasta 12.000€, con efectos inmediatos desde julio de 2014, sin esperar a 2015. También se han anunciado medidas para rebajar las retenciones de los autónomos que actúan como administradores de sociedades.

También se contemplan nuevas ayudas fiscales a las familias y personas con discapacidad.

Las medidas anteriores afectan a la parte estatal del impuesto, aunque no a la autonómica, que corresponderá a cada Autonomía los ajustes posteriores en consonancia con los del Gobierno central.

  • Impuesto sobre Sociedades

Respecto del Impuesto sobre el beneficio de las empresas, se reduce el tipo habitual general del 30 al 28% a partir del 2015, y al 25% desde 2016.

Durante 2015 (y solo en este año pues luego se reduce), las Pymes podrán tributar al 25% por los 300.000 primeros euros de base imponible, como ya ocurre actualmente.

Las pequeñas y medianas empresas podrán llegar a tributar a un tipo del 20% si aplican las denominadas “reserva de nivelación” y “reserva de capitalización”.

Para los emprendedores, según se disponía en la Ley 14/2013, se respeta el tipo reducido del 15%.

Realmente parece tener todo el sentido la presente reforma, pues está demostrado que las subidas de impuestos solo potencian el fraude fiscal. Sin embargo, el éxito de la reforma dependerá de que las expectativas de crecimiento para 2015 que maneja el gobierno se cumplan, en otro caso es probable que caiga la recaudación fiscal,  lo que influirá en los recursos del Estado y en el déficit.

José María Moyano, Socio, Director del Área Fiscal de Adarve Abogados