Archivos del mes: 9 octubre 2014

Nueva reforma de la Ley Concursal. La enésima, no: lo siguiente

Escrito por Ramón Gutiérrez del Álamo Gil, Socio, Director del Área Procesal en Adarve Abogados.

Cuando, el día 6 de septiembre se publicó en el BOE la reforma de la Ley Concursal operada por Real Decreto-Ley 11/2014, escribí un comentario titulado “La enésima reforma de la Ley Concursal”. Solo veinticinco días después, el pasado 1 de octubre, se ha publicado una nueva modificación de la maltrecha Ley Concursal (Ley 17/2014, de 30 de septiembre, por la que se adoptan medidas urgentes en materia de refinanciación y reestructuración de deuda empresarial).

Es cierto que esta Ley no supone grandes novedades, pues su contenido coincide en buena parte con el del Real Decreto-Ley 4/2014, de 7 de marzo, que llevaba el mismo título. Una vez homologado aquel Real Decreto-Ley, el Congreso decidió tramitarlo como ley, siendo el resultado la norma que ahora comentamos.

Sin embargo, durante la tramitación parlamentaria se han introducido en el texto del Real Decreto-Ley, ya conocido desde marzo, algunas novedades que afectan fundamentalmente al régimen de la administración concursal, y que no entrarán en vigor mientras el Gobierno no apruebe el desarrollo reglamentario correspondiente, para lo cual cuenta con un plazo de seis meses:

En primer lugar, se modifica el régimen de nombramiento de los administradores concursales, que ahora serán nombrados por turno correlativo entre los que se hallen inscritos en la sección cuarta del Registro Público Concursal –sección que se crea con esta ley-.

En segundo lugar, se modifican los requisitos para ser administrador concursal. Además de exigirse la inscripción en la nueva sección cuarta del Registro Público Concursal, el legislador se remite a un reglamento que deberá aprobar el Gobierno, en el que se regularán los requisitos que habrán de cumplir quienes quieran inscribirse como administradores concursales. Estos requisitos podrán referirse, tanto a la titulación requerida, como a la experiencia que deba acreditarse, y se abre incluso la posibilidad de que el Gobierno establezca la obligatoriedad de realizar un curso o prueba para el acceso. Sin duda, quienes ya han sido administradores concursales, habrán visto aquí una oportunidad de dedicarse a la formación de nuevos administradores.

El tercer aspecto que se modifica en cuanto al régimen de la administración concursal, afecta a su retribución. Deberá aprobarse un nuevo arancel que determine la remuneración de los administradores concursales, y para ello el legislador modifica los criterios que han de tenerse en cuenta para la elaboración del arancel. Mientras anteriormente debía atenderse –entre otros criterios- a la complejidad previsible del concurso, este concepto indeterminado se sustituye ahora por dos criterios más concretos: el número de acreedores y el tamaño del concurso.

Además, se introduce una nueva regla que habrá de seguir necesariamente el nuevo arancel: la eficiencia. De este modo, el juez podrá reducir la retribución inicialmente fijada cuando el administrador concursal incumpla sus obligaciones, o las cumpla con retraso o con calidad deficiente.

Otra modificación que no constaba en el Real Decreto-Ley de marzo y que ha sido introducida durante la tramitación parlamentaria consiste en un mandato al Gobierno para que impulse el desarrollo de un código de buenas prácticas para la reestructuración viable de la deuda empresarial con las entidades de crédito.

El resto del contenido de la Ley es el que ya se conocía, por coincidir con el contenido del Real Decreto-Ley de marzo. Por ello, en este momento no nos detenemos en su análisis, y nos limitaremos a una breve referencia a las novedades más relevantes, a modo de recordatorio:

  • La llamada comunicación preconcursal del artículo 5 bis permitirá ahora suspender las ejecuciones de garantías reales sobre bienes que resulten necesarios para la continuidad de la actividad profesional o empresarial del deudor.
  • Para que se suspenda la posibilidad de ejecución de bienes sujetos a garantía real (hipotecados o pignorados) ya no basta con que esos bienes estén afectos a la actividad profesional o empresarial del concursado, sino que se exige que sean necesarios para la continuidad de dicha actividad.
  • Se suavizan levemente los requisitos que deben cumplir los acuerdos de refinanciación previos al concurso para que no sean rescindibles. Se abandona por fin la referencia al “experto independiente”, de manera que ahora es el auditor del concursado quien deberá emitir informe favorable al acuerdo. Y si el concursado no tuviera auditor, nombrará uno el Registrador Mercantil.
  • Además se introduce un nuevo supuesto en que los acuerdos de refinanciación no podrán ser rescindidos; y ello aunque no reúnan todos los requisitos exigidos con carácter general.
  • Una vez aprobado un acuerdo de refinanciación, determinados efectos de éste se extienden también a los acreedores financieros que no hayan votado o incluso que se hayan opuesto al acuerdo (pero solamente afectará a los créditos no cubiertos por garantía real).
  • Se introduce, a los efectos de los acuerdos de refinanciación, el concepto de “valor de la garantía real”, que posteriormente ha sido ampliado por el Real Decreto-Ley 11/2014. No todo crédito asegurado con garantía real va a ser calificado como crédito especialmente privilegiado, sino que solamente lo será la parte del crédito que quede cubierta verdaderamente por el valor de la garantía. Con esto se trata de evitar que un mismo bien gravado con varias hipotecas determine que todos los créditos hipotecarios se califiquen como especialmente privilegiados, cuando en realidad el valor del bien solamente podrá cubrir el importe del primero de los créditos, y quizá no completamente.

Artistas: régimen aplicable en la Seguridad Social y Hacienda

¿Qué se entiende por régimen de artistas?, ¿qué profesionales deben englobarse?, ¿qué peculiaridades tiene?, todas estas preguntas y otras concernientes a dicho régimen, son las que queremos aclarar en este artículo para poder aplicarlo correctamente y que pasamos a desgranar para información del lector.

Lo primero que tenemos que definir es cuándo se debe de englobar a un profesional en este régimen de la Seguridad Social, y sin que la lista sea de numerus clausus, podríamos enumerar como más destacados los siguientes:

–          La relación concertada por un organizador de espectáculos públicos o empresario y la persona que se dedica a la prestación de una actividad artística.

–          Actuaciones puntuales denominadas “bolo” o “gala”.

–          Quedan incluidos en dicho régimen los modelos profesionales.

–          Igualmente están incluidos los profesionales del doblaje.

–          Los concursantes de un reality show.

–          También se incluyen los manipuladores de marionetas en un programa televisivo.

Como hemos indicado, de los casos enumerados habrá que examinar cada caso específico para ver si se debería aplicar o no este Régimen de Artistas.

Como recordatorio de la normativa aplicable hay que indicar que por Real Decreto 2621/1986, de 24 de diciembre, este Régimen de Artistas se integró en el llamado Régimen General, sin embargo y a pesar de dicho Real Decreto, este régimen sigue conservando algunas peculiaridades de su antigua regulación especial a tener en cuenta.

Por otra parte, en referencia al contrato y como toda relación laboral, deberá tener un documento que refleje los términos pactados entre las partes, ya sea de duración indefinida o de duración determinada. Poner de manifiesto en este punto que lo más lógico es que se contrate al artista por una duración determinada en función de las actuaciones que tengan lugar, en este caso solo se formalizaría un único contrato que englobe y detalle dichas actuaciones, pero por el contrario habrá que comunicar a la TGSS cada uno de los días que tenga dichas actuaciones y realizar una comunicación de alta, con su consecuente comunicación de baja, tantas veces como actuaciones programadas en el contrato firmado por las partes.

Por supuesto el contrato debe de comunicarse al Servicio Público de Empleo Estatal bajo la nomenclatura de “Otros Contratos” en el plazo de diez días desde su firma como el resto de contratos. Es obligatorio formalizarlo por escrito.

En cuanto a la jornada laboral reseñar que en este régimen los contratos se registraran siempre a jornada completa independientemente que se trabaje o no a tiempo parcial, por tanto el día de la actuación se considera como día trabajado, no teniéndose en cuenta la duración de horas de la actuación.

Se realizará una nómina con las retribuciones pactadas entre las partes por actuación que solo reflejará los días trabajados, ahora veremos que difieren las bases de cotización en función a una tabla establecida en la norma.

Muy importante destacar que la retención a aplicar en dichas nóminas no es la habitual aprobada por la LIRPF para contratos, en este caso especifico están considerados como profesionales por lo que la Agencia Tributaría nos obligará a realizar una retención en nómina del 21%, tipo de retención aplicable actualmente a profesionales.

Para el tema de las cotizaciones, una peculiaridad muy importante es que se presenta la relación de trabajadores y desgloses de bases a cotizar por sistema RED de la Seguridad Social, pero el TC1/19, el documento de pago, se realizará en papel y su pago debe efectuarse en cualquier entidad bancaria reconocida por la Seguridad Social.

Como inciso y en relación a las cotizaciones decir que dicho régimen tiene una cuenta de cotización específica para la TGSS, no cabe darlo de alta al trabajador en una  cuenta de cotización de Régimen General, hay que obtener una cuenta especifica de cotizaciones para estos profesionales.

En referencia a la base a cotizar a la TGSS, indicar que difiere de las retribuciones íntegras pactadas por las partes, de esta forma tendremos que utilizar la siguiente tabla comparativa para saber su equivalencia:

Base a cuentas diarias artistas 2014

Y en lo relativo a los tipos aplicables a la base, no diferirían de los aplicados en el Régimen General, recordamos que son los siguientes:

Tipo de cotzación artistas

* En función del tipo de contrato si es de duración determinada o indefinida.

Por último y respecto a las cotizaciones, señalar que también hay que aplicar las cuotas de IT (Incapacidad temporal) e IMS (Incapacidad, muerte y supervivencia) que varía en función de la actividad desempeñada y reconocida del empleador por la TGSS.

En conclusión, y como hemos visto, este régimen presenta distintas peculiaridades a tener en cuenta que de no realizarse correctamente pueden desencadenar una revisión ya sea de la Tesorería de la Seguridad Social, ya sea de la Agencia Tributaría.

 

Escrito por Roberto Antunez, Departamento Fiscal en Adarve Abogados.