Archivos del mes: 26 febrero 2015

Cambios en los tipos de retenciones de IRPF tras la nueva reforma fiscal aplicable en 2015.

¿Cómo pagar en 2015 retenciones que pertenecen al 2014? La enésima reforma legal efectuada en la normativa fiscal, aplicable para el año 2015 ha contemplado, entre otras modificaciones, una bajada en todos los tipos de retenciones, afectando a casi todos aquellos profesionales que emiten facturas con retención. Asimismo se volverán a modificar a la baja para el ejercicio 2016.

Las modificaciones de dichos tipos suponen en ciertos casos algún que otro quebradero de cabeza en cuanto a su aplicación práctica, tanto para quien recibe la factura con retención (el destinatario de la misma), como para quien la emite debido a que, inevitablemente, tenemos un intermediario invitado en la operación: nos estamos refiriendo a la AEAT, que nos impone la retención.

Lo primero que hay que recordar son los cambios en los tipos de retención aprobados recientemente, por lo que resumimos los principales en el siguiente cuadro:

Tipos retención IRPF 2014-2015

Estas retenciones practicadas están directamente ligadas con la Declaración de la Renta de estos profesionales, y dichas retenciones ingresadas a su nombre por el pagador en la AEAT las podrán deducir de la cuota tributaria a pagar en su Renta, en función del año en el que se hayan declarado e ingresado.

Pero esta rebaja de tipos también destapa la siempre problemática cuestión sobre a qué ejercicio debemos imputar la retención, principalmente cuando lo que sucede es que la factura (con retención) nos haya llegado demasiado tarde, de forma que no se ha podido incluir en el trimestre oportuno para la realización del modelo 111 ni en consecuencia en el modelo resumen anual.

– Obligaciones y derechos del profesional que ha emitido la factura:

  1. Para el ejercicio 2014: siempre que le hayan pagado sus facturas, y le hayan practicado sus retenciones antes de la presentación de la Renta de 2014 (mayo-junio 2015), el profesional puede deducirse la retención en su IRPF 2014, aunque la retención se la hayan practicado en 2015, antes de mayo.
  2. Para el ejercicio 2015: si las retenciones le han sido finalmente practicadas más allá de junio 2015, debe presentar una declaración rectificativa de la Renta 2014 a esa fecha presentada.

Hay que reseñar que la obligación de retener reside en el receptor de la factura, por lo que realizar dicha retención en tiempo y forma será la consecuencia más importante que podrá provocar una sanción en el caso de ingresar retenciones de IRPF incorrecta o extemporáneamente.

Dicha problemática de imputación de ejercicio ha sido tratada por la AEAT en algunas consultas, y la respuesta parece clara; pero lo que no está resuelto es el decalaje que se puede producir por la imputación de la retención en dos ejercicios distintos y que puede conllevar a un Requerimiento de documentación por parte de la AEAT.

Veamos exactamente el problema, que son en realidad dos:

I) Respecto del momento en que se debe practicar la retención y declarar en el modelo 110, actualmente el modelo 111, la consulta de la DGT de 24 de marzo de 2004 lo aclara. Dicha Consulta hace referencia al art. 73.1 del Reglamento de IRPF antiguo, aunque actualmente viene recogido en el art. 78 del Reglamento en vigor (Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas –RIRPF-).

El artículo 78 del RIRPF en vigor, relativo al nacimiento de la obligación de retener o de ingresar a cuenta, establece “Con carácter general, la obligación de retener nacerá en el momento en que se satisfagan o abonen las rentas correspondientes”.

Es decir, si se paga la factura en 2015, la retención se practica en 2015.

Como hemos indicado antes, la obligación de retener e ingresar a cuenta es de la empresa que recibe la factura, por supuesto siempre que la factura recibida esté a su nombre. Pero dicha obligación de retención solo nace en el momento en que se satisfagan o abonen las rentas objeto de retención (art 78.1 RIRPF); es decir, que hasta que no se produzca el pago de la factura con retención, no surge la obligación para el retenedor de ingresar las correspondientes cantidades a la AEAT y por tanto de incluirlas en el modelo 111 de retenciones. Esto implica que, por ejemplo, para el caso que paguemos una factura con retención con una fecha distinta al año de la fecha de emisión e ingresemos la retención a la AEAT, no estaríamos actuando incorrectamente; no obstante el problema radicará en la imputación de dichas retenciones, que no se producirá hasta finales del año mediante la declaración informativa anual, el modelo 190.

Las consecuencias que se provocan por estas situaciones avocan a que la AEAT no tenga la información correcta de los datos de dichos profesionales y que las retenciones que les aparezcan en el borrador de la renta anual no concuerden con sus datos, o lo que es lo mismo, sean incorrectos.

II) Respecto del tipo de retención en vigor, se recogen en el mismo Reglamento, artículo 95 y en la Disposición transitoria decimotercera, los tipos de retención aplicables en 2015:

Asimismo, en el período impositivo 2015, el porcentaje de retención del 35 por ciento previsto en el artículo 80.1.3.º de este Reglamento, será el 37 por ciento; los porcentajes de retención del 18 por ciento previstos en los artículos 80.1.4.º y 95 de este Reglamento, serán el 19 por ciento; y el porcentaje de retención del 45 por ciento previsto el artículo 114.3 de este Reglamento, será el 47 por ciento.

Por otra parte la normativa también nos indica que para el cambio de aplicación de tipos, como nos sucede en los años actuales, deberemos aplicar la correspondiente o aplicable en el momento del pago, es decir que hay que ajustar unilateralmente la retención y el importe de la misma, el obligado a retener solo distribuyendo el pago entre el profesional y la AEAT (art 79 RIRPF).

Esta situación de decalaje es precisamente la que no soluciona expresamente la normativa y que queda siempre a expensas de un posible proceso de solicitud de información por parte de la AEAT para que cada una de las partes demuestre la correcta aplicación de la normativa.

A modo de síntesis respecto de las facturas emitidas en 2014 que no han sido registradas hasta 2015, manifestamos lo siguiente:

  1. Durante 2015 debe pagar las facturas, con el tipo de retención actual y en vigor durante 2015 (19%), aunque en la factura figure un 21%.
  2. Debe declarar las retenciones practicadas y abonadas en 2015 (aunque correspondan a facturas de 2014) en el modelo 111 del primer trimestre de 2015.
  3. En muchos casos no van a coincidir los datos declarados por los proveedores (emisores de las facturas) con los que tenga la AEAT, pero esta situación es inevitable, salvo que el retenedor proceda a presentar declaración complementaria del modelo 111 del último periodo, junto con el modelo 190 (Resumen anual).

Going global: lo que preocupa a los inversores chinos

China está de moda, y medio mundo quiere hacer negocios con este país, sobre todo desde que se inauguró en 2013 la Zona Piloto de Libre Comercio de Shanghai, que ejemplifica la apertura del mercado chino al exterior. China vive también un proceso de adecuación de su sistema legal para atraer las inversiones extranjeras. Buena prueba de ello es el anteproyecto de ley de inversiones extranjeras que se encuentra en estos momentos en trámite. Y es cierto que, invertir en China, es una opción que si se hace con un plan de negocio adaptado a su cultura y mentalidad, puede resultar de gran éxito. En este sentido, dicha apertura hacia el exterior también se refleja en un aumento de la expansión e internacionalización de las empresas chinas, negocios y empresarios chinos. En efecto, el incentivo del propio Gobierno con su lema “Going Global” ha empujado a muchos empresarios chinos a apreciar otras posibilidades de negocio y a plantearse invertir fuera de su país. Muchos ya lo han hecho, pero sin embargo, la gran mayoría aún no se ha decidido a dar el paso, y por ello hemos pensado que sería interesante que el lector español entienda las cuestiones y dudas que los inversores potenciales chinos se plantean antes de salir al exterior.

Con tal fin hemos traducido este artículo originalmente redactado en chino por Linda Yang, abogada, socia global de Yingke Law Firm, segundo despacho de abogados de China, y el primer despacho chino que ha aterrizado en España con la constitución de Yingke Adarve Law Firm.

Inversiones de empresas chinas en el extranjero: riesgos y prevención

La creación del “Sistema de anotación en el Registro” facilitará que las empresas chinas inviertan en el extranjero y por tanto que aumenten sensiblemente en el futuro próximo. Entonces, ¿cómo prevenir mejor los posibles riesgos de las inversiones realizadas en el extranjero? Para las empresas chinas, contestar adecuadamente a esta pregunta es una cuestión fundamental.

Considerando la revaluación de la moneda china y el clima favorable creado para los inversores en Europa y EEUU, las empresas chinas vienen acelerando rápidamente sus estrategias de inversiones en el exterior. Según los últimos datos, el volumen de la inversión china en el extranjero superó los 100.000 millones de dólares en 2013, con un aumento del 21% respecto al año 2012. Además a finales del 2013, China fue el tercer país receptor de inversión extranjera directa con una cifra acumulada superior a 630.000 millones de dólares.

En abril de 2014, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China (en adelante, “CNDR”) publicó el “Método para gestionar la aprobación y la anotación de los proyectos de inversión en el extranjero”, por el cual se elimina la distinción de las calificaciones de las inversiones como “recurso natural” y “recurso no natural”, salvo que se trate de proyectos de inversión relacionados con los países, regiones o industrias sensibles. Así pues, la CNDR unifica su poder de verificar y aprobar las inversiones cuando éstas sean superiores a 1.000 millones de dólares de forma que las inversiones que estén por debajo de esa cifra, se incluirán en el “Sistema de anotación en el Registro” el cual facilita que las empresas chinas inviertan en el extranjero sin la necesidad previa de solicitud de autorización al Gobierno chino.

Pero cualquier actividad de inversión tiene sus riesgos, también cuando se hace en el extranjero, ya que las empresas tienen que enfrentarse a elementos complicados, variables e indefinidos. En los últimos años, con las empresas chinas cada vez más internacionalizadas (Going Global), se encuentran múltiples oportunidades fuera de China y los riesgos asumidos en las inversiones aumentan.

Análisis de los riesgos de invertir en extranjero

Las mayores dificultades para una empresa china que invierte en el extranjero son las diferencias del idioma y la cultura. De hecho, aunque no parezca que estas diferencias sean tan importantes, en la práctica, la mayoría de los fracasos en los negocios con vertiente internacional, son consecuencia de dichas diferencias.

Invertir en el extranjero conlleva asumir posibles riesgos por lo que es importante conocerlos. Vamos a intentar analizar los más comunes.

Tanto por nuestra larga experiencia profesional como por las conversaciones con altos directivos de muchas empresas, en Yingke Law Firm encontramos que la mayor dificultad para una empresa china que invierte en el extranjero, es la diferencia de idioma, cultura y mentalidad empresarial. Hemos trabajado en muchos casos donde los desacuerdos entre las partes han sido provocados por estas diferencias. Es importante recordar que aunque al principio de la negociación se llegue a un acuerdo, es durante el proceso de implementación e integración donde pueden aparecer las mayores dificultades.

El otro gran riesgo que las empresas chinas que van a invertir en el extranjero deben considerar son los distintos sistemas legislativos de cada país y que pueden variar mucho entre ellos. Muchas empresas chinas cometen el error de dar por supuesto que la legislación relativa a las inversiones extranjeras es más o menos parecida a la de su país por lo que conviene que los directivos conozcan bien la ley extranjera antes de tomar la decisión de invertir (境外投资,法律先行). Por ejemplo, es necesario conocer el régimen de entrada del capital extranjero y las diferencias según los sectores así como la obligación o no de que un cierto porcentaje de las acciones sea poseído por empresas o personas físicas locales. También es especialmente relevante el marco legal de la protección del medio ambiente así como la legislación laboral. No olvidemos que una de las causas que provocaron el concurso de acreedores que derivó en el final de TCL y SAICMOTOR, tras la adquisición de THOMSON y SSANG YONG respectivamente, fue la rigurosa ley laboral y la fuerte influencia de los sindicatos.

El llamado “riesgo político” debe ser también considerado por las empresas chinas que invierten en el exterior. Hay países que establecen un control sobre las inversiones extranjeras que pretenden penetrar en sus industrias sensibles, por ejemplo en Estados Unidos existe el Comité de Inversiones Extranjeras (the Committee on Foreign Investment in the United States, (CFIUS) que controla todas las inversiones extranjeras en EEUU en sectores considerados como industria sensible para el país (telecomunicación, agricultura, militar, energía, infraestructura, etc.). Este Comité examina y puede llegar a prohibir dichas inversiones extranjeras en caso de considerar que pudieran afectar a la seguridad nacional.

Como ejemplos, recordamos que el CFIUS puso obstáculos en los trámites de adquisición de HUAWEI y SANY. En este último caso, la inversión tuvo que ser bloqueada porque los activos que se iban a adquirir contenían una fábrica de energía eólica, la cual estaba ubicada cerca de una base militar y se consideró que esta adquisición podría suponer una amenaza para el país. No obstante, esto no significa que EEUU no acoja las inversiones extranjeras, sino que existe un control de las inversiones provenientes del extranjero como medida de protección. Por ejemplo, SHUANGHUI adquirió Smith Field por 7.100 millones de dólares, una vez superada la verificación del CFIUS.

¿Cómo se pueden prevenir los riesgos?

Las oportunidades en el extranjero tienen, como toda inversión, obstáculos y barreras en el camino por lo que es aconsejable que los empresarios, antes de tomar una decisión, se asesoren bien sobre los posibles riesgos y adopten medidas eficaces para prevenirlos.
En los párrafos anteriores hemos mencionado algunos de los riesgos que existen a la hora de invertir en el extranjero pero ¿existen medidas eficaces para prevenirlos? ¿En qué aspectos tenemos que hacer hincapié para prevenir estos riesgos?

En nuestra opinión la tolerancia y la comunicación son aspectos muy importantes. Las dos partes de una transacción en el exterior provienen de diferentes culturas con mentalidades distintas, por lo que es fundamental que se comprendan mutuamente. También conviene ser humilde en este aspecto, pues algunos países en los que se invierte –creando así empleo y ayudando al crecimiento de su economía– no acogen la inversión china como se esperaba. Puede que la razón sea nuestra falta de modestia a la hora de adentrarnos en otros países y mercados. En este punto, habría que destacar el procedimiento que se sigue a la hora de invertir ya que algunos empresarios creen que con tener dinero es suficiente, y no están teniendo en cuenta la imagen que proyectan hacia los ciudadanos del país donde se invierte. Esto puede traducirse en una imagen negativa tanto en los medios de comunicación como en la mente de los propios habitantes por lo que lograr una comunicación eficaz permitirá establecer una relación de confianza entre todos, eliminando así posibles malentendidos.

En el proceso de invertir en el extranjero, también es primordial contratar una entidad de servicios profesionales en las fases más tempranas de la transacción. Muchos empresarios privados chinos suelen tomar decisiones poco meditadas a la hora de invertir en el extranjero, sin tener una base objetiva que le ofrezca una valoración inicial de la situación del país de destino de su inversión creyendo que sólo necesitarán un abogado cuando estén inmersos en un pleito, lo cual es claramente un error. La función más importante de los abogados es asesorar a sus clientes para que conozcan los riesgos y puedan prevenirlos en la medida de lo posible. Por eso, cuando uno invierte en el extranjero, es muy importante contratar una firma de servicios profesionales lo antes posible, ya que el éxito o fracaso de su inversión puede depender de ello. Las entidades de servicios profesiones a las que nos referimos son despachos de abogados, asesorías y/o consultorías.

Contar con una estructura fiscal razonable para las operaciones es de especial importancia para evitar el riesgo fiscal. A día de hoy, la fiscalidad en el extranjero es cada vez más compleja y estricta. Por un lado, cada país ajusta su impuesto sobre sociedades para incentivar la economía a su manera y, por otro lado, se consolidan a distintos niveles los controles sobre los impuestos y la recaudación, atacando siempre la evasión fiscal de las empresas multinacionales. Al mismo tiempo, el régimen fiscal chino tiene un desarrollo cada vez más completo, publicando diferentes políticas que luchan contra la evasión fiscal. Mientras tanto, también se refuerza el sistema de intercambio de información fiscal entre países e incluso con los paraísos fiscales como las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán etc. En este sentido, aunque la empresa inversora tenga en cuenta la planificación fiscal de la operación de M&A, la eficacia de la misma será un gran desafío. Por tanto, es imprescindible en el proceso de internacionalización de las empresas chinas, diseñar una estructura fiscal adecuada, aplicando una metodología global.

Además, conviene elegir y colaborar con profesionales especalizados que tengan una estrecha relación con el país destino de la inversión lo que sin duda aportarán más solidez a nuestra inversión y negocio en el extranjero. El concepto de “relación” se concibe de manera diferente en China y en el extranjero. Para los chinos, un problema en el extranjero puede resolverse de una manera muy sencilla: si se tienen buenas “relaciones” o “guanxi” en el país en el que se invierte, se puede obtener una solución más eficaz ahorrando mucho trabajo. Por lo general, la relación de China con los países occidentales es buena. Muchas empresas que se dedican a las relaciones públicas han sido creadas por ex-altos cargos del Gobierno, diputados, senadores, etc. que pueden ayudar a resolver muchos de nuestros problemas, siempre cumpliendo con la legalidad vigente.

En cuanto a las leyes contra el soborno y la corrupción en los negocios, es necesario recordar que en todos los países, especialmente los de la Unión Europea y los EEUU, tienen un régimen muy riguroso contra estos actos. Un comportamiento que puede ser normal en China, podría ser considerado como un acto de soborno en estos países con su correspondiente sanción penal.

Sin duda, las oportunidades en el extranjero tienen, como toda inversión, otra cara de la moneda, y también existen obstáculos y barreras en el camino por lo que es aconsejable que los empresarios, antes de tomar una decisión, se asesoren bien sobre los posibles riesgos y que adopten medidas eficaces para prevenirlos.

*Linda Yang (YANGLIN) es abogada, directora del departamento de asuntos internacionales y socia global de Yingke Law Firm. También es profesora del programa “Master of Laws” de derecho chino impartido por la Universidad Popular de China (China People´s University) y la Universidad Normal de Beijing (Beijing Normal University).